Yo la verdad es que soy más de Carnavales que de Halloween, no os lo voy a negar, pero es difícil no contagiarse del espíritu de la fiesta, especialmente con el bombardeo de imágenes que hay en las webs de manualidades o en páginas como Pinterest. Así que aquí va mi trocito de Halloween.
La calabaza la dibujé primero a mano y una vez recortadas todas las partes… decidí cambiarle la boca. Es lo bonito de lo hecho a mano, sabes cómo empiezas pero no cómo va a acabar.
El diseño con la boca original lo utilicé para hacer un imán con goma EVA.
Y el resultado final en fietro me quedó un poco como el hijo secreto de Ruperta y Jack Skellington, pero como los dos me caen bien no hay problema.






